NO TEMAS
De mañana o de tarde, raras veces,
en pulcro sitio, súbito nos vemos
y al verme te sonrojas, te estremeces.
Yo prefiero besar tus tenues huellas
o navegar en barca sin sus remos
a que tiemblen, amor, tus manos bellas.
No hay que ver en tu rostro palideces:
No debes titilar cual las estrellas.
(Junio, 2011)
|