GUSTAV SIEBENMANN Suiza INDRISO MALO
Ya es hora que la nena, aprendiendo el esquema, le diga a papá: ¡qué pena!
ahora sé que te llamas Isidoro; pero fue Insidro a quien adoro. En cuanto a Isidro, empero: ¡puro loro!
¿Acaso macacos te han aprendido
lo que no merece sino olvido?
(Junio, 2007)