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PERSONNA - ENTREVISTA CON EL ESCRITOR ISIDRO ITURAT. POR ROMMEL WERNECK. O PIAGÜÍ CULTURALISTA. SÃO PAULO. BRASIL. ENERO DE 2011 (IDIOMA ORIGINAL: PORTUGUÉS).




          El escritor español que vive en São Paulo desde el 2005 nos habla sobre su forma fija y literatura.




          FORMACIÓN ACADÉMICA: Filología Española.



          O PIAGÜÍ: Nuestros lectores ya conocen el indriso, escribí un par de textos sobre el asunto además de una entrevista en este mismo espacio con Cláudia Banegas. Aun así, háblanos un poco sobre la nueva forma fija, sobre sus características fundamentales y repercusiones.

          ISIDRO: Una característica que considero interesante en el indriso, comparado con otras formas poéticas, consiste en que ofrece un alto grado de flexibilidad formal desde su definición básica, pues la misma contiene un comentario que autoriza el uso de cualquier tipo de rima y medida en los versos. Hasta hoy, las definiciones de las formas fijas casi siempre presentaron un total estatismo en relación a la medida versal y a la rima, y las variaciones desarrolladas posteriormente por los diversos autores quedaban fuera de la definición básica.

          Otro hecho que me sorprende mucho es la extraña cohesión presente entre la forma primaria 3-3-1-1 y las otras variantes ( 1-1-3-3, 3-1-3-1, 1-3-1-3, etc.). El observador puede captar que se trata de un mismo objeto, que cambia, pero que no pierde la identidad, y las posibilidades de variación son prácticamente infinitas.

          Además, la inclusión de la dinamicidad dentro de la propia definición hace que el indriso sea accesible a un gran número de autores, comenzando por aquellos que gustan de escribir en verso libre y sin rima y terminando por los que buscan la máxima regularidad y rigor formal.



         O PIAGÜÍ: ¿Cómo fue tu estreno en la literatura? ¿Tenemos que ver a Isidro Iturat siempre asociado a los indrisos o cultivas también otras formas poéticas?

          ISIDRO: El primer texto que escribí queriendo hacer literatura fue una prosa poética, en 1991. Considero el tiempo que va desde ese momento hasta el 2001, año de creación del primer indriso, como mi periodo inicial de formación y, realmente, no siento la necesidad de mostrar las producciones que surgieron durante aquella época, simplemente porque, a mi juicio, carecerían de la calidad mínima necesaria para ser conocidas por el público. No conservé casi nada de lo que produje en aquel periodo, pero tampoco sería la primera vez que pasa esto con un escritor.

          La literatura que quiero mostrar empieza con el indriso, pero este hecho tampoco significa que en el futuro no pueda experimentar otras formas. Si hoy escribo sólo indrisos es simplemente porque es esto lo que me cautiva, lo que está pidiendo mi voz poética.



          O PIAGÜÍ: Siendo europeo, ¿juzgas que haya diferencias literarias y/o editoriales muy significativas entre Brasil y el resto del mundo? ¿Podrías tejer algunas consideraciones sobre el asunto?

         ISIDRO: Respecto a la política de las editoriales en Brasil no puedo decir que haya apreciado diferencias significativas, debido esto la consabida globalización. Veo que los modelos de administración ya son, groso modo, los mismos.

          En relación a la literatura, sí observo algunas singularidades que me interesan mucho. Primero, es un inevitable lugar común (y feliz, en mi opinión) mencionar la personalidad y la fuerza expresiva que aportan los elementos afro e indígena. Otro aspecto nuevo para mí es la gran intensidad vivencial y emocional que siento en el discurso literario, que es cualquier cosa menos tibio, y esa intensidad viene de la propia cultura brasileña. Veo con frecuencia una literatura que está hecha para reír con toda la risa y llorar con todas las lágrimas.



          O PIAGÜÍ: Como escritor y profesor, ¿cómo ves la situación actual de la literatura?

          ISIDRO: Pensando en el conocimiento hoy día a nuestro alcance, sería teóricamente posible producir la mejor literatura de la historia. Pero me preocupa que también existan algunas ideas en el aire de la comunidad de escritores que paralizan férreamente tanto la calidad como la innovación. Ideas tales como el desprecio del estudio y oficio literarios, lo que lleva a los escritores a creer que innovan cuando en realidad están produciendo lugares comunes; o la idea de que nuestras funciones conscientes e inconscientes han de ser enemigas en vez de actuar de manera hermanada; o el considerar la obra polarizada en la irracionalidad como cima de la innovación literaria (ej.: el poema surrealista en verso libre), cuando crear nuevos objetos sobre la base de la amorfía y el sin sentido es prácticamente imposible; la idea de que ya todo se ha hecho en literatura, cuando estamos viviendo en una de las épocas más innovadoras en todas las áreas del conocimiento...



          O PIAGÜÍ: Cuando casualmente te reencontré en el recital de a Cesta dijiste que estabas descubriendo la escena literaria de São Paulo. ¿Cuáles están siendo tus impresiones?

          ISIDRO: Tiempo atrás descubrí un blog que se llama www.pontosdepoesia.blogspot.com, donde se ofrece una lista con los principales recitales poéticos de la ciudad de São Paulo, y decidí conocer algunos. Lógicamente, da para encontrar de todo, pero la diversidad de propuestas me sorprende mucho más en el buen sentido. En esta “peregrinación”, además de los formatos tradicionales, pude conocer recitales de poesía periférica, retro, payada, integración de poesía con música, danza... incluso lugares donde tienes que quitarte los zapatos para entrar, o que son presentados por payasos. Aquí hay una riqueza de opciones que no conocí ni cuando vivía en Madrid.



          O PIAGÜÍ: Escribiste un primer libro compuesto íntegramente por indrisos que se titula El manantial y otros poemas. ¿ Podrías hablarnos de él?

          ISIDRO: Después de escribir el primer indriso decidí ensayar más, intentando diversificar, en la medida de lo posible, los temas, estilos, medidas de verso, distribuciones de rima, etc., para ir conociendo las posibilidades expresivas de la figura, pero sin seguir ningún plan.

          Más tarde, percibí que comenzaba a ser posible la delimitación de algunas líneas y núcleos temáticos y que esos poemas podrían transformarse en un libro con una estructura coherente. Así, surgió el “motor” temático del libro, que es la indagación sobre el eterno femenino, y a partir de ello la exploración de las diferentes fases del proceso amatorio entre el hombre y la mujer.

          El libro se llama El manantial porque la fuente de agua es uno de los símbolos universales que representan al principio femenino, y además, la sucesión de los indrisos me daba la sensación de estar viendo transcurrir un “flujo” de poemas.

          Entonces, partiendo de esta imagen, organicé el libro en cuatro partes: Aqua prima, con predominio de poemas donde el proceso amatorio se ve en las primeras fases; Aqua secunda, donde predominan poemas más metafísicos; Aqua tertia, donde predominan los poemas en que la unión aparece consumada en los niveles erótico, sentimental y espiritual; y Otros poemas, donde los indrisos aparecen simplemente en su orden de composición.

          Del mismo modo que la estructura del indriso trabaja con las relaciones simbólicas entre los números 3 y 1 (estructura trinitaria), sucede lo mismo con la del libro. Está compuesto por tres “aguas” y un apéndice que, siendo parte del mismo conjunto, se diferencia por su título y criterio de distribución. En las tres primeras partes los poemas están organizados de forma racional hasta cierto punto, no siendo así en la última. Y digo “racional hasta cierto punto” porque no quise que el libro tuviese una estructura rígida, mecánica, sino la de un ser orgánico. Fue escrito con la racionalidad y la irracionalidad trabajando juntas. Es como el cuerpo de un animal: provisto de huesos (coherencia, solidez, estabilidad) y de músculos (espontaneidad, flexibilidad, movimiento).



          O PIAGÜÍ: El indriso es un ejemplo de innovación formal, pero ya vimos que en uno de tus ensayos, Arte poética, estudias diversos procedimientos de innovación además de los empleados en el indriso. ¿Querrías hablarnos sobre ello?

          Arte poética intenta responder de una manera panorámica a la pregunta “¿Cómo escribir poesía?” y es por eso que decidí incluir un epígrafe con el título Innovación formal. En él se citan nueve procedimientos, presentes en la historia de la literatura, que aplicados por autores creativos y con la debida valentía artística ya produjeron y pueden seguir produciendo innúmeros objetos poéticos.



          O PIAGÜÍ: ¿Cuáles son tus proyectos y cómo nuestros lectores pueden entrar en contacto y conocer mejor los indrisos?

          ISIDRO: Hoy mi principal proyecto es la web www.indrisos.com, donde además de mis propios trabajos, divulgo documentos e iniciativas relacionadas con el indriso que vienen de colaboradores, o que voy conociendo a través de la red.

          El sitio ofrece textos en varios idiomas y contiene un gran número de materiales en portugués, ya que, para mi propia sorpresa, actualmente Brasil es el país con más lectores y escritores de indrisos del mundo.



          O PIAGÜÍ: ¿Quiéres dejar aquí algunos indrisos?



LUNA MENGUANTE


El centauro se asoma por la ventana
y la mujer dormida está hablando en sueños.
Llora y ríe, porque un centauro la rapta.

Cabalga en su sueño la mujer dormida,
cabalga en su sueño y es cabalgada.
En la selva, nadie la oye cuando chilla.

Llora y ríe como nunca en su vigilia.

El centauro la mira... por la ventana.





RETRATO DE INTERIOR EN VERSO:
MUJER DESNUDA APOYADA EN LA VENTANA


Puesto que no sabrían mis manos retratarte
con los pinceles húmedos y su policromía
habré de usar palabras para inmortalizarte:

el sol posee tus senos, tus nalgas la penumbra,
eres la media luna que en la mitad del día
de fuera a adentro tienta, de dentro a afuera alumbra.

Así de hermosa eres la invocación del arte:

cuerpo, amor, aire, ensueño... la obra se vislumbra.





OTRA DEFINICIÓN INFRUCTUOSA
DEL TÉRMINO “POESÍA”


Palabra rítmicamente ordenada,
o vehículo visible para el alma
invisible, o bien la río que mana

alimenticia, o la sed que no acaba,
mujer mistérica nuda en la cama,
dios que sopla, o una mala álgebra.

O el asombro, o el amar, y/o la rabia.

Lo pleno todo, la carente nada.

 

   

 

 


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